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Adelanto...

Desde la Unidad Interdepartamental de Investigaciones del Instituto del profesorado se está llevando a cabo la investigación “Enseñar lengua en el nivel medio: historia reciente, prácticas reales y perspectivas para la formación docente”, con la dirección de la profesora Silvia Seoane. Para llevarla a cabo, entre muchas compañeras, estamos haciendo observaciones en diferentes escuelas.

Como estoy disfrutando mucho de este proceso, me gustaría dejarles una poesía que escribieron tres alumnos de la clase a la que asisto. Me divertí mucho escribiéndola con ellos y fue muy lindo escuchar frases como “¡qué bueno que está hacer esto!”.

AHS!

El ruido silencioso de mi pieza
me rompe la cabeza.
¡Qué dolor!
Se me acaba la paciencia.

Prefiero ir a la calle
a tomarme una cerveza.
Aunque al otro día
me duela la cabeza.

¡Qué rica es la rubia!
Cuando estoy con la locura
es todo una hermosura
y qué bien se disfruta.

Si la tomo con espuma
me quedo con rabia
durante toda la mañana.

Ahs!!

Cristian, Jonathan y Santiago

escritores en la cárcel

Un día, Lía me preguntó por la educación en cárceles. Todavía le debo una clase, materiales sobre le tema. No terminará el año sin que le dediquemos tiempo y trabajo. Por ahora, comparto esta nota que salió en le diario La Nación y que puede servir para empezar a hablar.


Concurso literario

Cuentos para la libertad, escritos desde la cárcel

Ocho presos ganaron premios de la Fundación Liberarte

Miércoles 19 de setiembre de 2007


“La lapicera te va a salvar”, le dijo un día un preso a Carlos Alberto Segal Villagra en el penal en el que ambos estaban detenidos. “Un poeta”, lo recuerda ahora Villagra al hacer referencia al autor de aquella frase, poco después de haber recibido el primer premio del concurso “Cuentos para la libertad”, que organizó la Fundación Liberarte, y antes de volver a la Unidad 26 Lisandro Olmos, de La Plata.

“El libro de Pablo Neruda yace abandonado como un simple objeto sobre el duro cemento de la celda.” Así comienza el cuento Retoños míos. Historia de la vida real, que Villagra escribió para sus hijos, para su familia, y que “nació” hace muchos años en la prisión de máxima seguridad del Sur como un poema. “Lo reformulé para este premio y acá está. Estoy emocionado”, cuenta.

Con interrupciones, Villagra, de 60 años, hace 30 años que está preso por robos reiterados. Su relato habla de pensamientos y situaciones vividas en Olmos: estado de inseguridad, voces impersonales, las encomiendas enviadas por su madre, la adaptación, el silencio, sus pensamientos, sensaciones.

“Realmente es bueno el cuento”, le dijo a Villagra un entusiasmado Dalmiro Sáenz, miembro del jurado, al tiempo que se estrechaban en un abrazo. ¿Qué le gustaría hacer cuando salga en libertad?, preguntó LA NACION al escritor premiado: “Seguir escribiendo”, respondió el hombre que la escritura lo hace olvidarse del lugar en el que está al cerrar los ojos y empezar a viajar imaginariamente.

"El arte es siempre una salida y muchos de ellos, si aprovechan la iniciativa, pueden convertirse en buenos escritores. Para mí ya no son presos, son escritores", expresó a LA NACION el escritor y también miembro del jurado del premio José Luis Mangieri.

Este año, la librería Liberarte decidió realizar como parte de los festejos por su 20 años un concurso de cuentos que tuviera como eje temático la idea de libertad. Recibieron 79 relatos, de los cuales 27 fueron de personas privadas de la libertad en unidades de las provincias de Buenos Aires y Córdoba.

Casi como una coincidencia del destino, los tres primeros premios y las cinco menciones especiales fueron para personas que se encuentran hoy privadas de la libertad.

Para todo público

El concurso era abierto para todo aquel que quisiera participar, por lo cual llamó la atención de los propios organizadores la proporción de trabajos recibidos de personas presas.

"El jurado no sabía a quienes pertenecían los cuentos. Es notable la profundidad sentimental de los cuentos premiados, su calidad", comentó a LA NACION Luis Schenone, presidente de la Fundación Liberarte. El certamen contó con el auspicio de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires.

El primer premio fue de 2000 pesos. En tanto, el segundo, de 1000 pesos, se le otorgó a Pedro Toledo Zapata Cervera por su relato ¿Dónde está el amor? Se trata de la historia de un sauce que de tanto ver bailar a las alondras se enamoró de una de ellas.

"Siempre me gustó escribir, pero es la primera vez que tiene repercusión. Además me gusta leer y que te lean", comentó el joven de 32 años a LA NACION, que hace siete meses que está detenido en la unidad 44 Batán-Mar del Plata, por tentativa de robo, y que a mediados de octubre saldrá en libertad condicional.

La entrega de premios se llevó a cabo en el teatro de la librería Liberarte, espacio en el que se dieron cita los premiados y sus familiares.

Afuera, sobre la avenida Corrientes, había vehículos del servicio penitenciario que trasladaron a los premiados. También estaban los custodios que iban y venían.

Adentro, en la librería, los premiados daban entrevistas a los medios y posaban para las fotos e imágenes que demandaba el evento. Las miradas de los custodios también los seguían.

El tercer premio, de 500 pesos, fue para el cuento El final , de Porfiria Martínez Agüero, también de 32 años. "Estudiando y leyendo uno aprende y se puede defender en la vida adentro y afuera", comentó a LA NACION. La joven hace dos años y tres meses que está detenida en la Unidad 8 Los Hornos de La Plata y fue por iniciativa de su profesora de literatura (está haciendo el secundario) que envió el relato al concurso.

"Celebrar un concurso de literatura y pensar que los premiados están presos es creer en el valor de la vida", enfatizó el escritor y jurado del premio Vicente Zito Lema durante el acto. Y agregó: "Cuando alguien escribe, hace arte, está gozando uno de los momentos de mayor libertad a la que puede acceder el ser humano".

Zito Lema agradeció, asimismo, a los jueces que permitieron a los premiados estar presentes en el acto, al tiempo que rechazó la actitud de los magistrados que no le permitieron a Fernando Esteche, líder de Quebracho, preso y en huelga de hambre, ir a recibir la mención que le otorgó el jurado por un cuento.

Los relatos estarán próximamente en www.fundacionliberarte.org.ar y antes de fin de año se reunirán en un libro todos los cuentos que participaron del concurso.

Dice al final Retoños míos. Historia de la vida real, que leyó durante la entrega de los premios la locutora Betty Elizalde: "No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, así como la causa de tu futuro será tu presente".

Siguió un silencio profundo que parecía traspasar la piel de todos los presentes. Luego, aplausos

Por Laura Casanovas
De la Redacción de LA NACION


Obras y autores con mención

  • Las cinco menciones fueron para los cuentos: De la tumba, el tumbero y del amor del Jacarandá , de Juan Carlos García Diell, alojado en la Unidad 10 de Melchor Romero, en La Plata; Espejos de libertad , de Vilma Gabriel Parra, que está en la unidad 33 Los Hornos; el cuento Proculo , cuyo autor es Maximiliano Adrián Mansilla, que se encuentra en la unidad 24 de Florencio Varela; El cuadro misterioso , de Cynthia Evers, que está en la Unidad 21 Campana; y el relato El fantasma , de Padulo García Alexis, que está en la Unidad 18 Gorina, en La Plata.

chicos y chicas que escriben

Este es el editorial de la Revista del Club, una revista digital en la que escriben chicos y chicas de la Ciudad que participan de actividades diversas en el Club de Jóvenes, que funciona los sábados en distintas escuelas de la Ciudad de Buenos Aires.


Editorial

La vida es arte, el arte es vida.
La vida son rejuntes de sentimientos encontrados en una misma página, la cual es creada y diseñada por nosotros.
En ese espacio, nuestro espacio imaginamos que " ojo por ojo",
el mundo se quedará ciego, a oscuras como el que ha visto demasiado.
Es bueno compartir lo que a uno le pasa.
¡Pasa que los morrones están muy caros!
¡Pasa que no nos dan bola!
Pasa que sobrevivir cuesta.
Pasa que no pasa nada.
Pasa que hay que estirar la plata porque no alcanza ni para viajar...
PASÁ..., que nos pasa a todos.


Rocío Celeste Domínguez, Sebastián Chiarel, Cinthia Vanesa Areco, Yanet Jove, Pablo Guido Sonaglioni, Carolina N. Farfaglia, Miguel Américo Ortiz, Pablo Javier Bertier y Karen Johana Domínguez.

Los y las invito a leer sus poemas, relatos, notas de opinión, historietas, clases de guitarra... que son de verdad magníficos y potentes.
Acá va una entrada de muestra. Lo demás, en La Revista del Club


Crónicas del rocío


19/2/07

...los caminos son inciertos pero uno camina sin saber a dónde, sólo sigue el paso, con obstáculos pero hay que seguir, algunos se detienen porque el camino es tan largo y peligroso que no son capaces de arriesgarse, otros caminan y sólo caminan...
Hay quienes caminan sin preguntar cuándo llegarán y sin importar qué peligroso sea, sólo hay una meta, sólo hay un fin, sólo hay que caminar seguro del paso y seguro de la vida.



19/02/07

Sólo hay pasos: pasos húmedos, pasos secos, caminos de dolor, caminos de tristeza, ojos que no ven, ojos que sólo saben sentir, manos incapaces de detenerse. Delante de todo esto solo hay vida, pero cuesta sentirla y cuesta amarla porque hay mucho que oír antes de escucharla, cuando uno camina siente miedo, el miedo hace que pese mucho el alma y el corazón se esconde... Hay tanto cansancio con tan poca luz, el líquido que recorre nuestro cuerpo se espesa, desborda y mancha nuestro camino...
...Sólo hay pasos pero cuesta caminar.


26/06/07

Cuando era chica me encantaba soñar, soñaba siempre con cosas grandes, no materiales, mis sueños eran grandes por el simple hecho de que eran míos. Supongo que cada uno tendrá sus sueños y para cada uno serán lo suficientemente grandes como para querer hacerlos realidad.


26/06/07


A Reinaldo Arenas y su Voluntad que vivir manifestándose, que me permitió ver la muerte desde otro punto: la vida

Agonizar no es morir, es contar las horas para llegar a un fin.
Agonizar es vivir sin aire, respirar estando muerto.
Agonizar es cantar en silencio,
es mirarte sin que me mires,
escucharte sin que me hables.
Agonizar es saber que estás, pero no conmigo,
es llorarte sin que lo sepas,
es morir estando viva,
es vivir sólo para darle una bienvenida a la muerte.
Agonizar es detenerme en tus recuerdos amándote.


26/06/07


Olvidarse del amor es hacerse juicio y declararse culpable, la palabra olvidar es sólo un freno para no recordar, entonces recordamos que nos tenemos que olvidar, aunque nos condenemos la eternidad entera, sucede que nuestra razón no nos es fiel en el tema amor, entonces somos llevados por un montón de sentimientos y sensaciones a cometer los crímenes más atroces, en un momento tenemos un gesto de conciencia, es cuando nos creemos jueces para así cometer el peor error: culparnos por amar.

26/6/07

A veces el amor puede destruir el tiempo y solucionar por instantes nuestros problemas
A veces el amor puede construir sueños y al mismo tiempo hacer que nos pongamos de rodillas
A veces el amor es como el mundo perfecto, si estuvieras conmigo



26/6/07


Para Mati Perazzo


El amor sin ti es como el cielo sin estrellas, desafiar a la soledad y cerrar la puerta a la felicidad, clavarme en el alma una daga sin filo, entregarme por completo a la tristeza eterna, llorar hasta morir mil veces y nacer de nuevo, moldear algo que no tiene forma, pelearme conmigo misma y perder.
Mi vida es un drama, lleno de abismos e insatisfacciones. No me conformo, quiero todo o nada. Me gustaría que sientas por un instante lo que yo, así te darías cuenta de que el amor sin ti no es amor.


27/6/07

Será que no me quiero resignar a saber que te perdí, y mis infinitas ganas de verte te ven en todas partes. Dedico mi tiempo a agonizar por tu partida, te volviste protagonista de una trama que sólo en mi cabeza podía imaginar, me paso horas mirando el reloj y criticándome por no haber sido lo que esperabas, fueron tan bellas las alas que me diste pero ya no puedo recuperar mi vuelo. Aún trato de comprender lo que sin decir me advertías. Aunque fue rara tu despedida ya que no hubo un adiós, sólo te fuiste ... ¿cómo hago para ser feliz? si eras mi alegría. A veces creo escucharte, pero sólo es el suspiro del viento. Me estoy volviendo loca, indiscutiblemente, te extraño...

Sé que algún día lograré olvidar, pero mientras tanto la presión que surge de tu recuerdo no me deja en paz. Miles de veces traté de sacarte de lo hondo de mi corazón pero fue tan grande el impacto que me causaste, que arrancarme tu recuerdo sería quitarme la vida . .sobrepasaste lo lógico que había en mí... yo no soy yo, sólo vivo repitiéndome tu nombre...
Esta historia afirma mi soledad. Dejaré que el tiempo pase, por ahí tengo suerte y vuelves a mi vida, sé que no es así, en cada rincón de mi inconciente seguirá grabado todo aquello que me decías. Lo cierto es que nací cuando me besaste y en cada momento muero al tratar de olvidarte.

poemas en la escuela

En parte del primer trimestre de este año, leí con mis alumn@s de 3er. año El cartero de Neruda. Ardiente paciencia, una novela de Antonio Skármeta que a mí no me gusta demasiado (aunque ese es mi problema y no viene demasiado al caso) pero que sé que genera lecturas interesantes (e interesadas y apasionadas, inclusive). Cuenta al historia de un cartero que, en Isla Negra, le lleva las cartas a Pablo Neruda; cuenta una historia de amor, de poesía y de activa vida política. Une la poesía con la política y el amor (esa estética latinoamericana tan joven, en tantos sentidos).
En la escuela es elegida para ver literatura realista. A mí me parece interesante como acercamiento a algo de la narrativa latinoamericana, además.

Leyeron.
Leímos luego, medio tangencialmente, algunos poemas de 20 poemas de amor y una canción deseperada. Habíamos leído y analizado -sucintamente- algunos poemas de varios autores y de temas diversos antes.
Habían escrito, con consignas diversas, metáforas e imágenes poéticas varias.
Para cerrar, les propuese que cada uno escribiera un poema. (Les di consignas ad hoc.) Y que editaran un libro en grupos.
Les encantó, escribieron tod@s, escribieron mucho, escribieron bien. Sin dudas, aprendieron mucho más sobre las posibilidades de manipulación del lenguaje de lo que yo misma esperaba.
Nunca había estimulado yo la escritura de poemas de amor (porque esos "salen solos"). Al contrario, siempre hice escribir otro tipo de poemas. Pero en este caso se imponía lo amoroso, proque era lo que habíamos rondado largamente con la novela. Así que me guardé mis prejuicios (o mis juicios) en el bolsillo y me dispuse a mucha miel.
Hace poco, abrí un blog con l@s chicos de uno de los cursos (con el otro lo haré en breve). Les pedí que escribieran una presentación (para ir entrando en clima). Les pedí luego que subieran un cuento o un poema propio.
Todos postearon poemas.
Los leí y los comenté.
Y estoy tan contenta.
Quería compartirlo.
Creo, además, que puede ser de interés para las cosas de las que charlamos en nuestra materia.

Copio uno de los poemas:

martes 26 de junio de 2007

Mi poema (por Jony.G)

Este poema lo escribi para un trabajo que dio Silvia y para lograr hacerlo utilise algunos ejecicios que ella habia dado antes, debido que era nuestro primer poema.

Espero que les guste.


Ojos como estrellas
Frente al sol de luminosa mirada
Posa como una dulce mariposa
Esperando a ser atrapada

Niña de dulces labios
Labios como fruta
Una la desea.

Borracho como la embriaguez de la ola
Como el mar a la orilla de un faro
Te deseo como el fin de semana
Dormir sin vos no puedo.

1 comentarios:

SilviaS. dijo...

Jony: Es muy lindo el poema. Las imágenes son muy lindas, muy sugerentes. Me mata lo de "te deseo como el fin de semana"; tal vez, estilísticamente rompe un poco el tono en el que venías, pero hay que reconocer que hay pocas cosas tan deseables como el fin de semana!!! (¿Era eso lo que querías decir?)
En la presentación, agregá las tildes que faltan (son tres) y corregí la ortografía en "utilise".



Y l@s invito a ver otros y conocer el blog, en l@s hij@s de neruda (Aclaro que el nombre del blog fue idea de ell@s)

Cuadernos peronistas

Cuando el 17 de octubre era como el 25 de mayo


De un cuaderno de un pibe de 1er grado superior del año 1949, escuela Carlos Pellegrini de Buenos Aires.
Visto en perros célebres vientos

Dictados




Dictados de un mismo cuaderno: Buenos Aires, 1949

Visto en flikr



Sobre Sensemayá de Guillén

Este es un video producido por estudiantes de nivel secundario de España.


Literatura hispanoamericana del siglo XX.
Nicolás Guillén.
Sensemayá: canción para matar una culebra.
Lengua castellana - 4ESO - IES Matadepera

Visto en youtube


Escuelas para hacerse escritor

el fenomeno de las escuelas que enseñan a escribir, a contrapelo de la era del bombardeo audiovisual

“En el mundo está creciendo la necesidad de expresarse”

Carlos Lutteral, director de Casa de Letras, Pau Pérez, de la Escola d’ Escriptura, y Paloma Mayordomo, de la escuela Alonso Quijano, detallan el modo en que se está profesionalizando lo que antes se consideraba pura intuición, las expectativas de los alumnos que acuden a sus instituciones y el papel que están jugando Internet y los blogs en la difusión y desarrollo de la palabra escrita.


Por Silvina Friera

Las escuelas de escritura son un fenómeno reciente para europeos e hispanos. Ahora generan menos resistencias –la tradición de la “inspiración divina” y el mito del escritor que se forma a sí mismo parecen estar definitivamente agotados–, tienen más alumnos y egresados, y más escritores que enseñan técnicas de escritura, convencidos de que hay un lector en la historia de cada escritor, y que contar y leer son formas de reescribir la literatura y también la vida. Los anglosajones, “adelantados” en estos menesteres del oficio, han practicado y reivindicado la experiencia de la escritura creativa. Raymond Carver siempre admitió la importancia que tuvo su encuentro con John Gardner, en 1958, en la Universidad de Chico, California. “Me hacía una crítica concienzuda y me explicaba los porqués de que algo tuviera que ser de tal forma y no de otra; me prestó una ayuda inapreciable en mi desarrollo como escritor”, confesaba el autor de Tres rosas amarillas en el prólogo de Cómo ser novelista, de su maestro Gardner. La Universidad de Iowa fue la primera en tener un curso académico de “Creación literaria” en 1897, por el que han pasado una docena de premios Pulitzer, como Michael Cunningham.

Casa de Letras es la primera escuela argentina que propone la profesionalización de la escritura mediante una carrera de creación literaria, especialización en Escritura Narrativa, de dos años de duración, con un cuerpo docente integrado, entre otros, por Leopoldo Brizuela (ver aparte), Daniel Guebel, Vicente Ba-ttista, Eduardo Berti, Martín Kohan, José María Brindisi, Aníbal Jarkowski (ver aparte) y Patricia Suárez. Una delegación de la Escola d’ Escriptura de l’Ateneu Barcelonés y de la Alonso Quijano llegó a la Argentina para organizar juntamente con Casa de Letras una serie de actividades que tendrán como eje la formalización de un hermanamiento: intercambios, becas, concursos, ediciones conjuntas, auspicios desde gobiernos e instituciones asociadas, capacitación y actualización docente. Carlos Lutteral, director de Casa de Letras, Pau Pérez, de la Escola d’ Escriptura –una de las instituciones que convocó, recientemente, a apadrinar “palabras en vías de extinción” con el fin de conservarlas (ver aparte)– y Paloma Mayordomo, de la escuela Alonso Quijano, analizaron el fenómeno de las escuelas de escritura, la profesionalización del oficio y el rol de los blogs en la democratización de la escritura. “Las escuelas de escritura tienen larga tradición en el mundo anglosajón, décadas de historia; en Cataluña y en el resto de España han empezado a funcionar hace unos 15 años con la misma idea con la que desde hace décadas existen los conservatorios de música, las escuelas de danza y de artes plásticas: que todas estas artes tienen una parte técnica, elementos que constituyen un oficio, que se pueden transmitir”, señala Pérez en la entrevista con Página/12. “Las escuelas de escritura sistematizan estos conocimientos, a través de un programa de estudios homologable al de cualquier carrera universitaria, y desempeñan el papel que antes han jugado otros vehículos de transmisión de los conocimientos literarios, como las tertulias o los grupos organizados por escritores.”

Y para quienes aún se escandalizan con estas “fábricas de escritores”, a las que consideran una suerte de sacrilegio, bastaría recordar algunos antecedentes o “precursores” más o menos cercanos de las escuelas de escritura. En el Siglo de Oro se hacían reuniones en las casas de los nobles para hablar de literatura. Lope de Vega leyó su Arte nuevo de hacer comedias en una reunión de la Academia Mantuana; y más cerca en el tiempo, en los siglos XIX y XX, tertulias como el Café Gijón y la Residencia de Estudiantes de Madrid fueron espacios donde se foguearon muchos escritores, aunque sólo compartieran lecturas, comentarios y estuvieran lejos de aprender técnicas como en las escuelas actuales. Una de las tertulias más famosas, y que acaso se pareciera más a los talleres literarios, fue la de la escritora Gertrude Stein. En su casa de París, en los años ’20, se juntaban escritores como Arthur Miller o Scott Fitzgerald. Claro que el ingreso no era libre, había que estar invitado, y Hemingway, aún joven, necesitó una carta de recomendación para poder asistir. Más tarde, confesaría haber aprendido de Stein “los maravillosos ritmos de la prosa”, además de recibir consejos muy prácticos, como el de llevar encima una libreta para anotar ideas y frases.

Pérez explica que en Europa ha habido una tradición en la que se concebía la escritura como el fruto de la inspiración. “El saber literario era algo volátil que se encarnaba en un escritor, que podía tener la capacidad de crear arte a través de la palabra. En cambio, en Estados Unidos hay otra concepción más ligada al oficio”, compara el director. “Muchos escritores de primera línea salen de talleres o de escuelas de escritura. Aparte del rédito que puedan sacar de sus novelas, viven de dar clases en sus escuelas o en los departamentos universitarios de escritura creativa que hay en las universidades norteamericanas. Esta tradición anglosajona se está extendiendo por toda Europa, desde Italia, donde Alessandro Baricco organizó una escuela con la misma idea de transmitir los saberes relativos a la creación literaria, hasta en España, donde están floreciendo no sólo los talleres sino las escuelas de escritura”. Pérez asegura que las escuelas de escritura tienen “un futuro espléndido”, porque la experiencia demuestra que hay muchos secretos de la escritura que se pueden transmitir. “Quienes han practicado la escritura de manera solitaria han encontrado en las escuelas una manera de compartir sus anhelos y también de tomar distancia con el propio texto, que es lo que garantiza que ese texto gane en calidad.”

“Hay una necesidad, una demanda por parte del público, de aprender a escribir. En las escuelas les damos las herramientas básicas, y en un momento dado los alumnos comprueban los beneficios que tiene en su escritura, y el boca a boca entre las personas hace que se añadan más alumnos”, opina Mayodormo, de la Escuela de Escritores Alonso Quijano. “El hecho de estar hermanados con Barcelona y con la Argentina nos permite aunar esfuerzos para difundir la lectoescritura. Las autoridades en España se han dado cuenta de la importancia que tiene la escritura, porque aunque no existe como carrera, en un futuro será interesante el desarrollo de las escuelas de escritores, que podrían adquirir el mismo estatus de las carreras de bellas artes.” Lutteral señala que en la Argentina los talleres literarios tal vez han sido una de las causas por las cuales no se ha desarrollado el concepto de escuela de escritura. “En Casa de Letras estamos tratando de tomar, a partir de la experiencia exitosa del mundo anglosajón y ahora del hispánico, este concepto que es mucho más abarcativo que el de un taller, que es un programa, una organicidad entre varias asignaturas, que tienen objetivos y contenidos que se complementan entre sí. Tenemos una gran pluralidad de docentes; los alumnos van pasando por diferentes materias donde cada profesor/escritor le da su particular mirada, su enfoque, lo cual hace que al cabo de los dos años de nuestra propuesta, que se extiende a tres en una especialización posterior, tengan la oportunidad de estudiar con diferentes escritores. Creemos en la posibilidad de hacer de la pasión por la escritura un oficio, como dice el eslogan de la escuela Alonso Quijano.”

De oficios y placeres

Pérez confirma que la Escola d’ Escriptura tiene una gran variedad de asistentes. “Hay un sector de gente que se matricula con la intención de dedicarse a la escritura de por vida, en la medida en que pueda publicar y vivir de la escritura, y el trabajo de la escuela va destinado en gran parte a este público. Pero también hay muchos aficionados a la escritura que quieren tener más elementos para valorar, con la mayor objetividad posible, sus propios textos”, advierte el director. “Hay gente que se acerca no con el afán de escribir literariamente, sino con el de mejorar su escritura, porque lo necesita para el trabajo o para comunicarse con otras personas. Pero también están los que se acercan a la escuela con el afán de trabajar en el mundo editorial. Barcelona es la primera ciudad editorial en catalán y en castellano también, y formamos correctores, traductores, editores, lectores, que consiguen trabajo en las editoriales de Barcelona. Hay otro público que no viene con el afán de escribir sino que busca adquirir elementos de análisis o herramientas para disfrutar más de la lectura. Son grandes lectores, pero consideran que les faltan recursos para disfrutar más. El abanico de gente que se acerca es muy amplio: desde los que se quieren dedicar profesionalmente a la escritura hasta aquellos que lo hacen sólo por placer.”

Lutteral observa que los alumnos de Casa de Letras tienen algo escrito que nunca se animaron a perfeccionar y no tienen nada publicado. “También hay algunos que recién se inician, en el sentido de que siempre tuvieron la fantasía de poder escribir y lo están intentando. No tenemos hasta ahora alumnos inscriptos con la finalidad exclusiva de publicar y de ser Premio Clarín de Novela. Me da la sensación de que nuestros alumnos tienen una vocación por escribir, pero se dedican a otras profesiones y desean poder mejorar su nivel de escritura.” Mayordormo añade que más allá de las inquietudes de los alumnos, ya sea para formarse en la escritura, o bien como lectores, “las escuelas son un vínculo para conocer a los escritores, no al mito, sino a la persona que hay detrás de esos libros que leyeron”.

La carrera de escritor

¿El florecimiento de las escuelas de escritura sería la antesala de la institucionalización de la carrera de escritor? “En Estados Unidos esto es una realidad”, responde Pérez. “La gente que quiere escribir se matricula en la Licenciatura de Escritura creativa en la Universidad de Yale, y esto es algo absolutamente instalado en la sociedad norteamericana, y no crea ningún tipo de sorpresa. En Latinoamérica o en Europa, con la conciencia de que hay una serie de saberes que se pueden transmitir, las escuelas estamos organizando estos saberes en una serie de materias que alimentan la formación de un escritor. No todos los que se anotan en la Escuela de Bellas Artes salen siendo Picasso. Depende de muchos factores, pero quien aspire a ser intérprete de piano, obviamente pasará 8 años en el conservatorio; que luego sea Rubinstein es otra cuestión, pero todos van al conservatorio.” Pérez precisa que las escuelas de escritura tienen menos tradición que los conservatorios o las instituciones de bellas artes por una razón. “Todos aprendemos a redactar en la enseñanza reglada, pero no todos aprenden música o artes plásticas, o no se les dedican tantas horas a esas materias como se le dedica a la escritura, y quizás hay una idea confusa de que uno sale de la enseñanza reglada sabiendo redactar. Bueno, primero habría que distinguir entre redactar y escribir literatura”, plantea.

“No podría afirmar si vamos hacia una carrera de escritura”, admite Lutteral. “De momento, nos proponemos llenar un hueco para la gente a la que le interesan la escritura y la literatura, y que no se lo puede dar, por el formato que tiene, la carrera de Filosofía y Letras en Universidad de Buenos Aires, donde no aprenden a escribir; aprenden otras cosas. Estamos tratando de satisfacer una necesidad, de poder tener una enseñanza con cierta metodología y organicidad para quienes quieran escribir. El tiempo dirá si podremos convertirnos en una carrera de escritura. Suena pretencioso en el sentido de que acá se pueda enseñar a ser un escritor talentoso. El talento no se puede enseñar; lo que podemos enseñar son algunas técnicas y procedimientos para que puedan escribir mejor.”

Internet y democratización

Mayordomo no duda en afirmar que “Internet fue y es fundamental” para la escritura. “En España muchos no pueden acceder a la publicación de sus textos. Pero en Internet no hay limitaciones, una hoja en Internet no tiene espacio, puedes meter todos los caracteres que quieras. Es cierto que cuesta más distinguir qué es bueno o no, pero Internet es la democratización de la escritura.” Lutteral opina que los blogs son una consecuencia de la necesidad de escribir. “Me parece una herramienta maravillosa en tanto democratiza la escritura, pero la necesidad de escribir, de transmitir, de expresarse, es anterior al blog”, precisa el director de Casa de Letras. “La única diferencia es que antes lo que se quedaba en un cajón, fuera bueno o malo, ahora es accesible a todo el mundo”, compara Pérez. “No creo que los blogs hayan disparado la necesidad de escribir, son una herramienta más.” La directora de la escuela Alonso Quijano plantea que el fenómeno de los blogs demuestra la inquietud que hay por escribir. “Si no, no habría tantos blogs ni revistas literarias. Estamos asistiendo al germen de los blogs, luego veremos en qué deriva.” Según Pérez, los blogs son la prueba de una vieja sospecha de quienes trabajan en el mundo editorial: que hay muchísima gente que escribe. “Incluso a veces pensamos que hay más gente que escribe que la que lee. Vamos hacia un mundo en donde la necesidad de expresarse, ya sea por vía escrita o por cualquier otra vía, crece porque tenemos mayor espacio y tiempo. Y éste es uno de los indicadores de que el papel de las escuelas de escritura será cada vez más importante, porque son un medio de canalización de las inquietudes de la gente.”

Publicado en Página/12, el 29 de mayo de 2007