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Adelanto...

Desde la Unidad Interdepartamental de Investigaciones del Instituto del profesorado se está llevando a cabo la investigación “Enseñar lengua en el nivel medio: historia reciente, prácticas reales y perspectivas para la formación docente”, con la dirección de la profesora Silvia Seoane. Para llevarla a cabo, entre muchas compañeras, estamos haciendo observaciones en diferentes escuelas.

Como estoy disfrutando mucho de este proceso, me gustaría dejarles una poesía que escribieron tres alumnos de la clase a la que asisto. Me divertí mucho escribiéndola con ellos y fue muy lindo escuchar frases como “¡qué bueno que está hacer esto!”.

AHS!

El ruido silencioso de mi pieza
me rompe la cabeza.
¡Qué dolor!
Se me acaba la paciencia.

Prefiero ir a la calle
a tomarme una cerveza.
Aunque al otro día
me duela la cabeza.

¡Qué rica es la rubia!
Cuando estoy con la locura
es todo una hermosura
y qué bien se disfruta.

Si la tomo con espuma
me quedo con rabia
durante toda la mañana.

Ahs!!

Cristian, Jonathan y Santiago

escritores en la cárcel

Un día, Lía me preguntó por la educación en cárceles. Todavía le debo una clase, materiales sobre le tema. No terminará el año sin que le dediquemos tiempo y trabajo. Por ahora, comparto esta nota que salió en le diario La Nación y que puede servir para empezar a hablar.


Concurso literario

Cuentos para la libertad, escritos desde la cárcel

Ocho presos ganaron premios de la Fundación Liberarte

Miércoles 19 de setiembre de 2007


“La lapicera te va a salvar”, le dijo un día un preso a Carlos Alberto Segal Villagra en el penal en el que ambos estaban detenidos. “Un poeta”, lo recuerda ahora Villagra al hacer referencia al autor de aquella frase, poco después de haber recibido el primer premio del concurso “Cuentos para la libertad”, que organizó la Fundación Liberarte, y antes de volver a la Unidad 26 Lisandro Olmos, de La Plata.

“El libro de Pablo Neruda yace abandonado como un simple objeto sobre el duro cemento de la celda.” Así comienza el cuento Retoños míos. Historia de la vida real, que Villagra escribió para sus hijos, para su familia, y que “nació” hace muchos años en la prisión de máxima seguridad del Sur como un poema. “Lo reformulé para este premio y acá está. Estoy emocionado”, cuenta.

Con interrupciones, Villagra, de 60 años, hace 30 años que está preso por robos reiterados. Su relato habla de pensamientos y situaciones vividas en Olmos: estado de inseguridad, voces impersonales, las encomiendas enviadas por su madre, la adaptación, el silencio, sus pensamientos, sensaciones.

“Realmente es bueno el cuento”, le dijo a Villagra un entusiasmado Dalmiro Sáenz, miembro del jurado, al tiempo que se estrechaban en un abrazo. ¿Qué le gustaría hacer cuando salga en libertad?, preguntó LA NACION al escritor premiado: “Seguir escribiendo”, respondió el hombre que la escritura lo hace olvidarse del lugar en el que está al cerrar los ojos y empezar a viajar imaginariamente.

"El arte es siempre una salida y muchos de ellos, si aprovechan la iniciativa, pueden convertirse en buenos escritores. Para mí ya no son presos, son escritores", expresó a LA NACION el escritor y también miembro del jurado del premio José Luis Mangieri.

Este año, la librería Liberarte decidió realizar como parte de los festejos por su 20 años un concurso de cuentos que tuviera como eje temático la idea de libertad. Recibieron 79 relatos, de los cuales 27 fueron de personas privadas de la libertad en unidades de las provincias de Buenos Aires y Córdoba.

Casi como una coincidencia del destino, los tres primeros premios y las cinco menciones especiales fueron para personas que se encuentran hoy privadas de la libertad.

Para todo público

El concurso era abierto para todo aquel que quisiera participar, por lo cual llamó la atención de los propios organizadores la proporción de trabajos recibidos de personas presas.

"El jurado no sabía a quienes pertenecían los cuentos. Es notable la profundidad sentimental de los cuentos premiados, su calidad", comentó a LA NACION Luis Schenone, presidente de la Fundación Liberarte. El certamen contó con el auspicio de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires.

El primer premio fue de 2000 pesos. En tanto, el segundo, de 1000 pesos, se le otorgó a Pedro Toledo Zapata Cervera por su relato ¿Dónde está el amor? Se trata de la historia de un sauce que de tanto ver bailar a las alondras se enamoró de una de ellas.

"Siempre me gustó escribir, pero es la primera vez que tiene repercusión. Además me gusta leer y que te lean", comentó el joven de 32 años a LA NACION, que hace siete meses que está detenido en la unidad 44 Batán-Mar del Plata, por tentativa de robo, y que a mediados de octubre saldrá en libertad condicional.

La entrega de premios se llevó a cabo en el teatro de la librería Liberarte, espacio en el que se dieron cita los premiados y sus familiares.

Afuera, sobre la avenida Corrientes, había vehículos del servicio penitenciario que trasladaron a los premiados. También estaban los custodios que iban y venían.

Adentro, en la librería, los premiados daban entrevistas a los medios y posaban para las fotos e imágenes que demandaba el evento. Las miradas de los custodios también los seguían.

El tercer premio, de 500 pesos, fue para el cuento El final , de Porfiria Martínez Agüero, también de 32 años. "Estudiando y leyendo uno aprende y se puede defender en la vida adentro y afuera", comentó a LA NACION. La joven hace dos años y tres meses que está detenida en la Unidad 8 Los Hornos de La Plata y fue por iniciativa de su profesora de literatura (está haciendo el secundario) que envió el relato al concurso.

"Celebrar un concurso de literatura y pensar que los premiados están presos es creer en el valor de la vida", enfatizó el escritor y jurado del premio Vicente Zito Lema durante el acto. Y agregó: "Cuando alguien escribe, hace arte, está gozando uno de los momentos de mayor libertad a la que puede acceder el ser humano".

Zito Lema agradeció, asimismo, a los jueces que permitieron a los premiados estar presentes en el acto, al tiempo que rechazó la actitud de los magistrados que no le permitieron a Fernando Esteche, líder de Quebracho, preso y en huelga de hambre, ir a recibir la mención que le otorgó el jurado por un cuento.

Los relatos estarán próximamente en www.fundacionliberarte.org.ar y antes de fin de año se reunirán en un libro todos los cuentos que participaron del concurso.

Dice al final Retoños míos. Historia de la vida real, que leyó durante la entrega de los premios la locutora Betty Elizalde: "No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, así como la causa de tu futuro será tu presente".

Siguió un silencio profundo que parecía traspasar la piel de todos los presentes. Luego, aplausos

Por Laura Casanovas
De la Redacción de LA NACION


Obras y autores con mención

  • Las cinco menciones fueron para los cuentos: De la tumba, el tumbero y del amor del Jacarandá , de Juan Carlos García Diell, alojado en la Unidad 10 de Melchor Romero, en La Plata; Espejos de libertad , de Vilma Gabriel Parra, que está en la unidad 33 Los Hornos; el cuento Proculo , cuyo autor es Maximiliano Adrián Mansilla, que se encuentra en la unidad 24 de Florencio Varela; El cuadro misterioso , de Cynthia Evers, que está en la Unidad 21 Campana; y el relato El fantasma , de Padulo García Alexis, que está en la Unidad 18 Gorina, en La Plata.

FELIZ DÍA

Hay muchas manera de festejar, para mí, ser profesora.
Una, compartir algo de lo que ha sido fundante de mi relación con las palabras y con los relatos.
Alice in Wonderland, pero también el cine.



Que lo disfruten.
¡Muy feliz día!

Por si alguien tuviera mi misma curiosdad por Alice y sus mil versiones, aquí pueden ver más.

el episodio del enemigo

Borges en 90 segundos

Tener algunos ratos disponibles en estos días me lleva, entre otras cosas, a curiosear en youtube.
Comparto este interesante corto de 90 segundos, basado en el relato "El episodio del enemigo".



poemas en la escuela

En parte del primer trimestre de este año, leí con mis alumn@s de 3er. año El cartero de Neruda. Ardiente paciencia, una novela de Antonio Skármeta que a mí no me gusta demasiado (aunque ese es mi problema y no viene demasiado al caso) pero que sé que genera lecturas interesantes (e interesadas y apasionadas, inclusive). Cuenta al historia de un cartero que, en Isla Negra, le lleva las cartas a Pablo Neruda; cuenta una historia de amor, de poesía y de activa vida política. Une la poesía con la política y el amor (esa estética latinoamericana tan joven, en tantos sentidos).
En la escuela es elegida para ver literatura realista. A mí me parece interesante como acercamiento a algo de la narrativa latinoamericana, además.

Leyeron.
Leímos luego, medio tangencialmente, algunos poemas de 20 poemas de amor y una canción deseperada. Habíamos leído y analizado -sucintamente- algunos poemas de varios autores y de temas diversos antes.
Habían escrito, con consignas diversas, metáforas e imágenes poéticas varias.
Para cerrar, les propuese que cada uno escribiera un poema. (Les di consignas ad hoc.) Y que editaran un libro en grupos.
Les encantó, escribieron tod@s, escribieron mucho, escribieron bien. Sin dudas, aprendieron mucho más sobre las posibilidades de manipulación del lenguaje de lo que yo misma esperaba.
Nunca había estimulado yo la escritura de poemas de amor (porque esos "salen solos"). Al contrario, siempre hice escribir otro tipo de poemas. Pero en este caso se imponía lo amoroso, proque era lo que habíamos rondado largamente con la novela. Así que me guardé mis prejuicios (o mis juicios) en el bolsillo y me dispuse a mucha miel.
Hace poco, abrí un blog con l@s chicos de uno de los cursos (con el otro lo haré en breve). Les pedí que escribieran una presentación (para ir entrando en clima). Les pedí luego que subieran un cuento o un poema propio.
Todos postearon poemas.
Los leí y los comenté.
Y estoy tan contenta.
Quería compartirlo.
Creo, además, que puede ser de interés para las cosas de las que charlamos en nuestra materia.

Copio uno de los poemas:

martes 26 de junio de 2007

Mi poema (por Jony.G)

Este poema lo escribi para un trabajo que dio Silvia y para lograr hacerlo utilise algunos ejecicios que ella habia dado antes, debido que era nuestro primer poema.

Espero que les guste.


Ojos como estrellas
Frente al sol de luminosa mirada
Posa como una dulce mariposa
Esperando a ser atrapada

Niña de dulces labios
Labios como fruta
Una la desea.

Borracho como la embriaguez de la ola
Como el mar a la orilla de un faro
Te deseo como el fin de semana
Dormir sin vos no puedo.

1 comentarios:

SilviaS. dijo...

Jony: Es muy lindo el poema. Las imágenes son muy lindas, muy sugerentes. Me mata lo de "te deseo como el fin de semana"; tal vez, estilísticamente rompe un poco el tono en el que venías, pero hay que reconocer que hay pocas cosas tan deseables como el fin de semana!!! (¿Era eso lo que querías decir?)
En la presentación, agregá las tildes que faltan (son tres) y corregí la ortografía en "utilise".



Y l@s invito a ver otros y conocer el blog, en l@s hij@s de neruda (Aclaro que el nombre del blog fue idea de ell@s)

poesía

Victoria Sastre, profesora adscripta de Método 1, pero sobre todo, para el caso, escritora de poemas, poeta, poetisa presenta su primer libro.

encuentro de poesía en el jvg

Eva Bisceglia, una de las organizadoras de este ciclo que se inició el año pasado, envía esta invitación:


1º Encuentro de Poesía

TRÁNSITOS AMOROSOS :

UN POSIBLE MAPA DE LA POESÍA

HISPANOAMERICANA


Coordina: Enrique Foffani


Miércoles 20 de junio 18.00 hs.

(Aula a confirmar)



MÁS OBRAS DE COLETTE CALASCIONE, ACÁ.



el blog y la ansiedad

ANDO CON TIJERAS. Corté un fragmento del texto "El blog y la ansiedad" que l@s invito a leer. Es un hermoso ¿ensayito? acerca de leer/ escribir blogs... acerca de la "literatura con minúscula" del blog.
Me gustó invitarl@s a leer desde esta frase:

"...y terminamos abandonando el primer texto, entregados al placer de la digresión.

Así como en el cuento de Walsh, Nota al pie, donde la nota al pie se come al cuento y termina siendo el cuento principal, de la misma manera los hipervínculos, con sus desvíos, muchas veces se terminan comiendo al texto.

La ansiedad


Me pregunto qué provoca en la escritura esta ansiedad de los links. Porque la máquina de escribir que se usaba antes, ahora se volvió una máquina donde uno tiene el correo, y videos, películas, música, la enciclopedia, toda la distracción está en nuestra página en blanco. Me pregunto qué provoca eso. ¿Qué hubiera escrito Proust de haber tenido banda ancha? Pareciera ser que el blog, con su escritura linkeada en tercera dimensión, logra asimilar la dispersión, el zapping textual, la distracción arborescente del los textos on line; esa ansiedad que provoca pensar que hay algo mejor en la página de al lado. El blog es quizá la manera que tiene la escritura de entregarse y de sobrevivir a la ansiedad de estos tiempos."

Pueden leerlo entero en el señor de abajo

miriam estudia gramática


ALFABETO FRENÉTICO PARTICULAR (LECCIÓN PRIMERA)

ESTALLIVAS (abusivas africanas)
púber pide piel adentro
puede toda tibia brota
puta puebla traba basta
NASALÍFERAS
aroma miel lame goma
enferma mansa consa manos
ángel anhelante empina
come emana amena me
TEMBLANTES (simples y multiorgásmicas)
abre espera para vibra
mora muerde grita carne
rompe agarra ríe enrosca
ruge rasga arriba cierra
FROTATIVAS
flota fresa frío juega
fricciona fija funde cofre
agua fluye fiebre gime
afloja fiera fuma fofa
mparamos las palabras inglesas heat, seat, feat, sheet, meat y neat vemos que sólo difieren en un sonido /h/, /s/, /f/, /asta que no lo contrastemos con otras vocales, diptongos o conspuesta de tres fonemas /p/, /e/ y /t/. Si reemplazamos el fonema vocálico /e/ por /i/ tendremos la palabra /pit/, distinta de la anterior. Es por ello que sabemos entonces que /e/ e /i/ son fonemas distintos en inglés, ya que al ser reemplazados hacen que cambie el significado de una palabra. Igual podríamos cams fonemas de una lenguaS/, /m/ y /n/ en posición inicial, constituyen pares mínimos. Estos sonidos tienen significado contrastivo, es decir, distinguen una palabra de otra. En consecuencia, ninguna vocal, diptongo o consonante del sistema fonológico de una lengua tiene significado por sí mismo h
Por Se (la duda)
REFLEXIVIDAD PURA
se esculpe se llora se piensa se pare
REFLEXIVIDAD RECÍPROCA
se acompañan se nutren se aceptan se inventan
REFLEXIVIDAD ACCIDENTADA
se quema se quiebra se rompe
IMPERSONAL
se dice que no se miente
se dice que se ama (no reflexivo)
onantes de esa lengua y formemos palabras que tengan significado. Entonces decimos que sonido es un fonma de esa legua en. La lengua esa usa 44 sonidos en onunciación R.P., 12 vocs monoptongas, 8 ditongos y 24 connantes. Si reemplazamos o intercambiamos fonemas dentro de una palabra tendremos distintos significadossignificados significadosignificdos: la palabra pet está comGentilmente cedido por Miriam, que, efectivamente, estudia gramática.
Quienes quieran sumar sus poemas o cuentos o ensayos o especulaciones escritas de diversa índole, están muy invitad@s.biar el fonema consonántico /p/ por /l/ y tendríamos la palabra let, o el último fonema por /n/ y pronunciaríamos pen. De esta manera se descubren todos lo.

iniciaciones y traiciones


Cuando leímos los registros de lectura, leímos el cuento "La fiesta ajena" de Liliana Heker sobre el que hablaban l@s alumn@s del registro. Un relato de iniciaición, ¿no? ¿Se acuerdan de que lo@s chico@s buscaban un culpable y nos detuvimos a hablar sobre eso en relación con nuestra y con su lectura del cuento? Es@s chic@s ponían, pienso, en primer plano la traición... Esas madres dejaban de ser las madres y podían ser las brujas, como la de Hansel y Gretel.

Hoy me acordaba del comentario de varias muchachas de la comisión de la tarde, que daban cuenta de la traición a la que las habían sometido, en el taller de lectura y escritura del que participaron, los libros que contaban que Hansel y Gretel habían sido abandonados por sus padres. Alguna pudo volver a su casa y reencontrarse con la versión que había leído en su infancia, para comprobar, tranquilizada, que los hermanos se habían perdido por su cuenta... Otras quedaron con la angustia: este no era el cuento de la infancia. Alguna se encontró con Alicia en el país... y recordó lo opresivo que le resultaba el relato -que había visto en cine- cuando era chica.
Asocié esas iniciaciones, esas traiciones con este relato bloggero, cuyo inicio transcribo y cuya continuación invito a leer. Es un despliegue de iniciaciones y traiciones (algunas muy graciosas, realmente).


Esta ilustración de Hansel y Gretel está
en
mi reino donde pueden ver muchas
más ilustraciones alucinantes de Virgina Piñón.



El tajo de un cuchillo en el abdomen
Raquel no era peligrosa, más bien una excentricidad del barrio, pero Chichita se ponía en alerta máxima —¡Hernán, metéte para adentro!— cuando la loca se acercaba demasiado. Sus rarezas eran dos: iba vestida de maestra cuando no lo era, y se desvestía en la calle para ponerse el guardapolvos del colegio. Por lo demás, la Loca Raquel era inofensiva y mi madre sólo me resguardaba por temor a que yo pudiera verla sin ropa. Me resguardó bastante mal, pienso ahora, porque fue la primera mujer desnuda que vi en la vida.

El texto completo en Orsai

Para pensar relaciones entre sintaxis y comprensión

Por escrito gallina una
Con lo que pasa es nosotras exaltante. Rápidamente del posesionadas mundo estamos hurra. Era un inofensivo aparentemente cohete lanzado Cañaveral americanos Cabo por los desde. Razones se desconocidas por órbita de la desvió, y probablemente algo al rozar invisible la tierra devolvió a. Cresta nos cayó en la paf, y mutación golpe entramos de. Rápidamente la multiplicar aprendiendo de tabla estamos, dotadas muy literatura para la somos de historia, química menos un poco, desastre ahora hasta deportes, no importa pero: de será gallinas cosmos el, carajo qué.
Julio Cortázar. La vuelta al día en ochenta mundos


La inmiscusión terrupta
Como no le melga nada que la contradigan, la señora Fifa se acerca a la Tota y ahí nomás le flamenca la cara de un rotundo mofo. Pero la Tota no es inane y de vuelta le arremulga tal acario en pleno tripolio que se lo ladea hasta el copo.
-¡Asquerosa! –brama la señora Fifa, tratando de sonsonarse el ayelmado tripolio que ademenos es de satén rosa. Revoleando una mazoca más bien prolapsa, contracarga a la crimea y consigue marivolarle un suño a la Tota que se desporrona en diagonía y por un momento horadra el raire con sus abroncojantes bocinomias. Por segunda vez se le arrumba un mofo sin merma a flamencarle las mecochas, pero nadie le ha desmunido el encuadre a la Tota sin tener que alanchufarse su contragofia, y así pasa que la señora Fifa contrae una plica de miercolamas a media resma y cuatro peticuras de ésas que no te dan tiempo al vocifugio, y en eso están arremulgándose de ida y de vuelta cuando se ve precivenir al doctor Feta que se inmoluye inclótumo entre las gladiofantas.
-¡Payahás, payahás! –crona el elegantiorum, sujetirando de las desmecrenzas empebufantes. No ha terminado de halar cuando ya le están manocrujiendo el fano, las colotas, el rijo enjuto y las nalcunias, mofo que arriba y suño al medio y dos miercolanas que para qué.
-¿Te das cuenta? –sinterruge la señora Fifa.
-¡El muy cornaputo! –vociflama la Tota.Y ahí nomás se recompalmean y fraternulian como si no se hubieran estado polichantando más de cuatro cafotos en plena tetamancia; son así las tofifas y las fitotas, mejor es no terruptarlas porque te desmunen el persiglotio y se quedan tan plopas.
Julio Cortázar. Último Round

Búsquedas vitales en la materia del lenguaje

Acerca, entre otras cosas, de la literatura en los bordes de la sintaxis.

Cuando leí este texto, no pude evitar robarme (corté y pegué en un documento de word, tan literal he sido ) frases diversas que me gustaba guardarme para que continuaran resonando. Fueron unas cuantas. Copio solo una y l@s invito a leer y robar las propias:

"La sintaxis es el conjunto de caminos indirectos creados en cada ocasión para poner de manifiesto la vida en las cosas."




Los libros hermosos están escritos en una especie de lengua extranjera.
PROUST, Contre Sainte–Beueve


1. LA LITERATURA Y LA VIDA
Escribir indudablemente no es imponer una forma (de expresión) a una materia vivida. La literatura se decanta más bien hacia lo informe, o lo inacabado, como dijo e hizo Gombrowicz. Escribir es un asunto de devenir, siempre inacabado, siempre en curso, y que desborda cualquier materia vivible o vivida. Es un proceso, es decir un paso de Vida que atraviesa lo vivible y lo vivido. La escritura es inseparable del devenir; escribiendo, se deviene–mujer, se deviene–animal o vegetal, se deviene–molécula hasta devenir–imperceptible. Estos devenires se eslabonan unos con otros de acuerdo con una sucesión particular, como en una novela de Le Clézio, o bien coexisten a todos los niveles, de acuerdo con unas puertas, unos umbrales y zonas que componen el universo entero, como en la obra magna de Lovecraft. El devenir no funciona en el otro sentido, y no se deviene Hombre, en tanto que el hombre se presenta como una forma de expresión dominante que pretende imponerse a cualquier materia, mientras que mujer, animal o molécula contienen siempre un componente de fuga que se sustrae a su propia formalización. La vergüenza de ser un hombre, ¿hay acaso alguna razón mejor para escribir? Incluso cuando es una mujer la que deviene, ésta posee un devenir–mujer, y este devenir nada tiene que ver con un estado que ella podría reivindicar. Devenir no es alcanzar una forma (identificación, imitación, Mimesis), sino encontrar la zona de vecindad, de indiscernibilidad o de indiferenciación tal que ya no quepa distinguirse de unamujer, de unanimal o de unamolécula: no imprecisos ni generales, sino imprevistos, no preexistentes, tanto menos determinados en una forma cuanto que se singularizan en una población. Cabe instaurar una zona de vecindad con cualquier cosa a condición de crear los medios literarios para ello, como con el áster según André Dhôtel. Entre los sexos, los géneros o los reinos, algo pasa.
1 El devenir siempre está «entre»: mujer entre las mujeres, o animal entre otros animales. Pero el artículo indefinido sólo surge si el término que hace devenir resulta en sí mismo privado de los caracteres formales que hacen decir el, la(«el animal aquí presente»...). Cuando Le Clézio deviene–indio, es siempre un indio inacabado, que no sabe «cultivar el maíz ni tallar una piragua»: más que adquirir unos caracteres formales, entra en una zona de vecindad. 2 De igual modo, según Kafka, el campeón de natación que no sabía nadar. Toda escritura comporta un atletismo. Pero, en vez de reconciliar la literatura con el deporte, o de convertir la literatura en un juego olímpico, este atletismo se ejerce en la huida y la defección orgánicas: un deportista en la cama, decía Michaux. Se deviene tanto más animal cuanto que el animal muere; y, contrariamente a un prejuicio espiritualista, el animal sabe morir y tiene el sentimiento o el presentimiento correspondiente. La literatura empieza con la muerte del puerco espín, según Lawrence, o la muerte del topo, según Kafka: «nuestras pobres patitas rojas extendidas en un gesto de tierna compasión». Se escribe para los terneros que mueren, decía Moritz. 3 La lengua ha de esforzarse en alcanzar caminos indirectos femeninos, animales, moleculares, y todo camino indirecto es un devenir mortal. No hay líneas rectas, ni en las cosas ni en el lenguaje. La sintaxis es el conjunto de caminos indirectos creados en cada ocasión para poner de manifiesto la vida en las cosas.
Escribir no es contar los recuerdos, los viajes, los amores y los lutos, los sueños y las fantasías propios. Sucede lo mismo cuando se peca por exceso de realidad, o de imaginación: en ambos casos, el eterno papá y mamá, estructura edípica, se proyecta en lo real o se introyecta en lo imaginario. Es el padre lo que se va a buscar al final del viaje, como dentro del sueño, en una concepción infantil de la literatura. Se escribe para el propio padre–madre. Marthe Robert ha llevado hasta sus últimas consecuencias esta infantilización, esta psicoanalización de la literatura, al no dejar al novelista más alternativa que la de Bastardo o de Criatura abandonada.
4 Ni el propio devenir–animal está a salvo de una reducción edípica, del tipo «mi gato, mi perro». Como dice Lawrence, «si soy una jirafa, y los ingleses corrientes que escriben sobre mí son perritos cariñosos y bien enseñados, a eso se reduce todo, los animales son diferentes... ustedes detestan instintivamente al animal que yo soy». 5 Por regla general, las fantasías de la imaginación suelen tratar lo indefinido únicamente como el disfraz de un pronombre personal o de un posesivo: «están pegando a unniño» se transforma enseguida en «mi padre me ha pagado». Pero la literatura sigue el camino inverso, y se plantea únicamente descubriendo bajo las personas aparentes la potencia de un impersonal que en modo alguno es una generalidad, sino una singularidad en su expresión más elevada: un hombre, una mujer, un animal, un vientre, un niño... Las dos primeras personas no sirven de condición para la enunciación literaria; la literatura sólo empieza cuando nace en nuestro interior una tercera persona que nos desposee del poder de decir Yo (lo «neutro» de Blanchot). 6 Indudablemente, los personajes literarios están perfecta-mente individualizados, y no son imprecisos ni generales; pero todos sus rasgos individuales los elevan a una visión que los arrastran a un indefinido en tanto que devenir demasiado poderoso para ellos: Achab y la visión de Moby Dick. El Avaro no es en modo alguno un tipo, sino que, a la inversa, sus rasgos individuales (amar a una joven, etc.) le hacen acceder a una visión, veel oro, de tal forma que empieza a huir por una línea mágica donde va adquiriendo la potencia de lo indefinido: un avaro..., algo de oro, más oro... No hay literatura sin tabulación, pero, como acertó a descubrir Bergson, la tabulación, la función fabuladora, no consiste en imaginar ni en proyectar un mí mismo. Más bien alcanza esas visiones, se eleva hasta estos devenires o potencias.
No se escribe con las propias neurosis. La neurosis, la psicosis no son fragmentos de vida, sino estados en los que se cae cuando el proceso está interrumpido, impedido, cerrado. La enfermedad no es proceso, sino detención del proceso, como en el «caso de Nietzsche». Igualmente, el escritor como tal no está enfermo, sino que más bien es médico, médico de sí mismo y del mundo. El mundo es el conjunto de síntomas con los que la enfermedad se confunde con el hombre. La literatura se presenta entonces como una iniciativa de salud: no forzosamente el escritor cuenta con una salud de hierro (se produciría en este caso la misma ambigüedad que con el atletismo), pero goza de una irresistible salud pequeñita producto de lo que ha visto y oído de las cosas demasiado grandes para él, demasiado fuertes para él, irrespirables, cuya sucesión le agota, y que le otorgan no obstante unos devenires que una salud de hierro y dominante haría imposibles.
7 De lo que ha visto y oído, el escritor regresa con los ojos llorosos y los tímpanos perforados. ¿Qué salud bastaría para liberar la vida allá donde esté encarcelada por y en el hombre, por y en los organismos y los géneros? Pues la salud pequeñita de Spinoza, hasta donde llegara, dando fe hasta el final de una nueva visión a la cual se va abriendo al pasar.
La salud como literatura, como escritura, consiste en inventar un pueblo que falta. Es propio de la función fabuladora inventar un pueblo. No escribimos con los recuerdos propios, salvo que pretendamos convertirlos en el origen o el destino colectivos de un pueblo venidero todavía sepultado bajo sus traiciones y renuncias. La literatura norteamericana tiene ese poder excepcional de producir escritores que pueden contar sus propios recuerdos, pero como los de un pueblo universal compuesto por los emigrantes de todos los países. Thomas Wolfe «plasma por escrito toda América en tanto en cuanto ésta pueda caber en la experiencia de un único hombre».
8 Precisamente, no es un pueblo llamado a dominar el mundo, sino un pueblo menor, eternamente menor, presa de un devenir–revolucionario. Tal vez sólo exista en los átomos del escritor, pueblo bastardo, inferior, dominado, en perpetuo devenir, siempre inacabado. Un pueblo en el que bastardo ya no designa un estado familiar, sino el proceso o la deriva de las razas. Soy un animal, un negro de raza inferior desde siempre. Es el devenir del escritor. Kafka para Centroeuropa, Melville para América del Norte presentan la literatura como la enunciación colectiva de un pueblo menor, o de todos los pueblos menores, que sólo encuentran su expresión en y a través del escritor. 9 Pese a que siempre remite a agentes singulares, la literatura es disposición colectiva de enunciación. La literatura es delirio, pero el delirio no es asunto del padre– madre: no hay delirio que no pase por los pueblos, las razas y las tribus, y que no asedie a la historia universal. Todo delirio es histórico–mundial, «desplazamiento de razas y de continentes». La literatura es delirio, y en este sentido vive su destino entre dos polos del delirio. El delirio es una enfermedad, la enfermedad por antonomasia, cada vez que erige una raza supuestamente pura y dominante. Pero es el modelo de salud cuando invoca esa raza bastarda oprimida que se agita sin cesar bajo las dominaciones, que resiste a todo lo que la aplasta o la aprisiona, y se perfila en la literatura como proceso. Una vez más así, un estado enfermizo corre el peligro de interrumpir el proceso o devenir; y nos encontramos con la misma ambigüedad que en el caso de la salud y el atletismo, el peligro constante de que un delirio de dominación se mezcle con el delirio bastardo, y acabe arrastrando a la literatura hacia un fascismo larvado, la enfermedad contra la que está luchando, aun a costa de diagnosticarla dentro de sí misma y de luchar contra sí misma. Objetivo último de la literatura: poner de manifiesto en el delirio esta creación de una salud, o esta invención de un pueblo, es decir una posibilidad de vida. Escribir por ese pueblo que falta («por» significa menos «en lugar de» que «con la intención de»).
Lo que hace la literatura en la lengua es más manifiesto: como dice Proust, traza en ella precisamente una especie de lengua extranjera, que no es otra lengua, ni un habla regional recuperada, sino un deve-nir–otro de la lengua, una disminución de esa lengua mayor, un delirio que se impone, una línea mágica que escapa del sistema dominante. Kafka pone en boca del campeón de natación: hablo la misma lengua que usted, y no obstante no comprendo ni una palabra de lo que está usted diciendo. Creación sintáctica, estilo, así es ese devenir de la lengua: no hay creación de palabras, no hay neologismos que valgan al margen de los efectos de sintaxis dentro de los cuales se desarrollan. Así, la literatura presenta ya dos aspectos, en la medida en que lleva a cabo una descomposición o una destrucción de la lengua materna, pero también la invención de una nueva lengua dentro de la lengua mediante la creación de sintaxis. «La única manera de defender la lengua es atacarla... Cada escritor está obligado a hacerse su propia lengua...»
10 Diríase que la lengua es presa de un delirio que la obliga precisamente a salir de sus propios surcos. En cuanto al tercer aspecto, deriva de que una lengua extranjera no puede labrarse en la lengua misma sin que todo el lenguaje a su vez bascule, se encuentre llevado al límite, a un afuera o a un envés consistente en Visiones y Audiciones que ya no pertenecen a ninguna lengua. Estas visiones no son fantasías, sino auténticas Ideas que el escritor ve y oye en los intersticios del lenguaje, en las desviaciones de lenguaje. No son interrupciones del proceso, sino su lado externo. El escritor como vidente y oyente, meta de la literatura: el paso de la vida al lenguaje es lo que constituye las Ideas.
Estos son los tres aspectos que perpetuamente están en movimiento en Artaud: la omisión de letras en la descomposición del lenguaje materno (R, T...); su recuperación en una sintaxis nueva o unos nombres nuevos con proyección sintáctica, creadores de una lengua («eTReTé»); las palabras–soplos por último, límite asintáctico hacia el que tiende todo el lenguaje. Y Céline, no podemos evitar decirlo, por muy sumario que nos parezca: el Viaje o la descomposición de la lengua materna; Muerte a crédito y la nueva sintaxis como lengua dentro de la lengua; Guignol's Bandy las exclamaciones suspendidas como límite del lenguaje, visiones y sonoridades explosivas. Para escribir, tal vez haga falta que la lengua materna sea odiosa, pero de tal modo que una creación sintáctica trace en ella una especie de lengua extranjera, y que el lenguaje en su totalidad revele su aspecto externo, más allá de la sintaxis. Sucede a veces que se felicita a un escritor, pero él sabe perfectamente que anda muy lejos de haber alcanzado el límite que se había propuesto y que incesantemente se zafa, lejos aún de haber concluido su devenir. Escribir también es devenir otra cosa que escritor. A aquellos que le preguntan en qué consiste la escritura, Virginia Woolf responde: ¿Quién habla de escribir? El escritor no, lo que le preocupa a él es otra cosa.
Si consideramos estos criterios, vemos que, entre aquellos que hacen libros con pretensiones literarias, incluso entre los locos, muy pocos pueden llamarse escritores.
1 Vid. André Dhôtel, Terres, de mémoire, Éd. Universitaires (sobre un devenir–áster en La Chronique fabuleuse, pag. 225).
2 Le Clézio, Haï, Flammarion, pág. 5. En su primera novela, Le proces–verbal, Ed. Folio– Gallimard, Le Clézio presentaba de forma casi ejemplar un personaje en un devenir–mujer, luego en un devenir–rata, y luego en un devenir–imperceptible en el que acaba desvaneciéndose.
3 Vid. J.–C. Bailly, La légende dispersée, anthologie du romantisme allemand, 10–18, pag. 38.
4 Marthe Robert, Roman des origines et origines du roman, Grasset (Novela de los orígenes y orígenes de la novela, Taurus).
5 Lawrence, Lettres choisies. Pión, II, pág. 237.
6 Blanchot, La part du feu, Gallimard, págs. 29–30, y L'entretien infini, págs. 563–564: «Algo ocurre (a los personajes) que no pueden recuperarse más que privándose de su poder de decir Yo.» La literatura, en este caso, parece desmentir la concepción lingüística, que asienta en las partículas conectivas, y particularmente en las dos primeras personas, la condición misma de la enunciación.
7 Sobre la literatura como problema de salud, pero para aquellos que carecen de ella o que sólo cuentan con una salud muy frágil, vid. Michaux, posfacio a «Mis propiedades», en La nuit remue, Gallimard. Y Le Clézio, Haï, pág. 7: «Algún día, tal vez se sepa que no había arte, sino sólo medicina.»
8 André Bay, prefacio a Thomas Wolfe, De la mort au matin. Stock.
9 Vid. las reflexiones de Kafka sobre las literaturas llamadas menores, Journal, Livre de poche, págs. 179–182 (Diarios. Lumen, 1991); y las de Melville sobre la literatura norteamericana, D'oü viens–tu, Hawthorne?, Gallimard, págs. 237–240. 10 Vid. Andró Dhôtel, Terres de mémoire, Éd. Universitaires (sobre un devenir–áster en La Chronique fabuleuse, pág. 225).
Gilles Deleuze

Tomado de La literatura y la vida

Sobre Sensemayá de Guillén

Este es un video producido por estudiantes de nivel secundario de España.


Literatura hispanoamericana del siglo XX.
Nicolás Guillén.
Sensemayá: canción para matar una culebra.
Lengua castellana - 4ESO - IES Matadepera

Visto en youtube


Palíndromos en siluetas

Texto silueteado
A continuación un nuevo texto silueteado como el aparecido en el n.º 48, salvo que en esta ocasión es un rombo compuesto de palíndromos; ya sabes, los que se leen igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda.

Este particular texto fue extraído de 1de3, sitio sobre le lenguaje y muchas de sus curiosidades.



JÓVENES QUE NO ´LEEN´ EN UN MUNDO INUNDADO DE TEXTOS

Entrevista al especialista Roger Chartier

"Hay un retorno a los grandes relatos en contra de la fragmentación de la novela", afirmó el director de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, quien señaló también la necesidad de encontrar el pasaje de la lectura salvaje de los textos omnipresentes en kioscos o internet a lo que llama la lectura de una obra. Los interrogantes en un mundo, incluida la Argentina, que se aleja de los grandes textos.

- Usted estudió los siglos XVI y XVIII y su relación con los modos de lectura. ¿Se perdió esa vocación por los grandes relatos en las obras literarias, los textos de carácter épico?

La construcción de relatos identificaba la novela del siglo XIX y la historiografía del mismo siglo. El género del gran relato histórico queabarcaba espacios, siglos y tiempos se fragmentó en lo que conocemos de la historia que son estudios más monográficos, más particulares. Para la novela en los últimos tiempos cambió la situación. En Francia el género de la nouvelle, la práctica "del estilo Borges" definió un tipo de escritura de ficción que se alejó de Dickens, Flaubert, Balzac o Zola.

- ¿Cómo evalúa ese cambio?

Ahora se lee a los novelistas que vienen de otros sitios. De África, de Asia, de Oriente. Hay un retorno a estos grandes relatos en contra de la fragmentación de la novela. El género de ficción durante los años 80, su escritura, correspondió a un proceso de fragmentación semejante a la fragmentación del discurso del saber. Nuevas relaciones se establecieron entre la escritura de la historia y un nuevo tipo de ficción. Es decir, la fragmentación, la división del texto, técnicas cinematográficas, planos más alejados.

- Usted estudió los modos de leer, los modos de lectura. ¿Cómo cree que se lee ahora? ¿En qué hábitos de lectura se forman los chicos?

Hay diversos niveles de aproximación al hecho educativo. Hay un primer nivel sociológico y estadístico que se da en Europa, con un regreso en el porcentaje global de lectores en la sociedad, de práctica de lectura dentro de los 15 y 25 años. Más allá de esto hay reticencias a presentarse como lector.

- ¿Cómo una vergüenza?

Sí. La aceptación del sometimiento al orden. O una vergüenza, que ciertos modos de rebelión juvenil no pueden aceptar. Para la literatura fue al revés, una posibilidad de representarse. Las prácticas son más desarrolladas de lo que se dice de las prácticas. En otro nivel se plantea como una contradicción. Hay una omnipresencia de los textos para adolescentes y jóvenes "que no leen". Pero que en realidad leen la pantalla, es su imagen, es su pantalla textual, hay sonidos y hay muchos textos. Si se sale a la calle, se ve que los kioscos de revistas, de diarios, son estímulos. El problema es cómo se pasa de esta lectura salvaje de objetos no canónicos o no reconocidos como lectura a la tradición letrada. Cómo se pasa de esta omnipresencia de textos leídos a lo que llamamos lectura de una obra. Significa que hay repertorios textuales, que son diferentes a lo que se lee a partir de la compra en el kiosco y que hay prácticas de lecturas que son marcadas por un tiempo, por una reflexión.

- ¿La lectura y la escritura siempre fueron peligrosas?

Aquí el uso de la palabra lectura es peligrosa desde la teoría y la metodología. Porque leer una revista de motos es leer. Y leer a Shakespeare es leer. De esta manera, hay un posición ambigua porque todas las lecturas no son equivalentes. Una revista de motos no es Shakespeare. Hay aquí un orden de los discursos con géneros diferenciados y es demagógico cuando se piensa que hay una equivalencia generalizada. Podemos pensar que leer puede organizarse a partir de una revista de motos, no a partir de Shakespeare. Pero no debemos, como a veces lo hizo la escuela, establecer una cultura absoluta y considerar, descalificar en sí mismas estas prácticas de lectura. Lo que es la tarea común de la escuela, los profesores, los periodistas, es proponer vías para que se desplace esta lectura salvaje, inmediata, espontánea, en la dirección de una lectura. En por qué el texto es resultado de una innovación estética o de un trabajo intelectual. Puede procurar al lector elementos más ricos y más profundos.

- ¿Qué puntos en común tienen el escritor y el crítico de hoy en día con el
intelectual de las décadas del 60 y el 70?

Algunas veces es la misma persona que actúa como escritor y como crítico.
En América latina, muchos de los escritores son también profesores y críticos. Me interesa mucho la crítica textual, la práctica editorial de los textos antiguos y se ve que son disciplinas que necesitan saberes bibliográficos, filológicos, históricos y que aquí hay un campo de investigación que supone técnicas y conocimientos. Hay escritores que piensan que lo que escriben como crítica es algo que tiene un valor científico. Puede tener un valor afectivo, puede tener un valor estético pero dar una lectura crítica, en mi opinión, de El Quijote supone conocimientos filológicos sobre la lengua, conocimientos bibliográficos para la historia del texto. Supone conocimientos históricos para entender cómo el texto juega con su época. Y al revés. Hay profesores de literatura que porque comentan textos literarios piensan que hacen literatura.

- ¿La enseñanza de la lectura y escritura en la escuela estimula la creación de textos literarios?

El mayor problema era pasar de una alfabetización de la lectura y escritura que es casi universal a lo que se puede llamar letrismo. Porque la categoría de iletrismo puede tener diferentes sentidos. Se ha utilizado para identificar esta población de lectores y escritores que no son analfabetos, pero que tienen un control muy restringido de la lectura y de la escritura, leyendo en voz alta para entender el sentido del texto y escribiendo sólo en forma fonética. Más allá de esto, el letrismo es una capacidad insuficiente para comprender las realidades culturales que pasan a través de la escritura en el mundo contemporáneo. Es un problema que existe no sólo en los países de América latina sino también en Francia y Estados Unidos. En Europa hay una población importante que alcanza al 10 o 12 por ciento de personas que saben leer y escribir pero no con la competencia que les permite controlar la escritura para comunicarse con los otros, con el Estado o la administración.

- ¿Se dan elementos a los alumnos para que aprendan y a la vez sean capaces de crear narrativa o poesía?

En Francia, el problema no deriva de las insuficiencias de la enseñanza porque los maestros de la escuela primaria comparten este discurso y la escuela es un lugar de invención, de imaginación. Al mismo tiempo la escuela no es una isla, hay muchos elementos sociales, económicos, culturales que van a contrapelo de este esfuerzo. El momento de la escolarización es universal, abarca no sólo el primario sino el secundario, a niños y niñas de medios muy desfavorecidos. En el medio familiar hay una enorme discrepancia entre lo que se transmite en la escuela y la vida cotidiana muchas veces azarosa por el desempleo, la falta de recursos económicos, la presencia obsesiva de la televisión, la dificultad de tener tiempo y lugar para debatir. Es más, esta relación entre la sociedad entera y la escuela siempre se puede mejorar. Y mejorar también la perspectiva de los maestros. Pero hay que decir que los estados no ayudan mucho a esto, porque los maestros de las primarias no son los intelectuales.

- ¿Cómo ve la irrupción del vínculo entre las nuevas generaciones con Internet? ¿Mejorarán los modos de lectura, creará un nuevo vínculo con el libro?

En primer lugar, en términos del aprendizaje rescato lo que dijo la investigadora Emilia Ferreiro sobre sostener programas de Internet para todos, Internet para cada escuela. Pero sería un peligro extremo pensar que es una sustitución a la práctica de la escuela que es una relación personal, humana entre maestro y alumno. Podría ser un sueño perverso imaginar a Internet reemplazando a maestros, maestras y a la escuela misma. Sería un fracaso total porque el uso de cualquier técnica de transmisión de los textos supone aprendizaje, clasificación, organización, orden inclusive para desbordar este orden. De lo contrario hay una sola forma de percepción, de clasificación, de organización, no hay nada que desplazar, no hay nada que subvertir. Una carta no es un libro, no es una ficha, no es un diario, no es una revista y todo esto se hace más complicado en el texto electrónico que borra las diferencias porque hay un objeto único, la computadora. Y esto exige un esfuerzo intelectual.


- ¿Cómo recuerda que tomó el gusto por su oficio? ¿Cómo recuerda sus
primeros acercamientos al libro, a los modos de lectura?

En los años '60 y '70, lo que dominaba la historia en Francia era un sector del pensamiento más novedoso, más innovador. Una forma de historia cultural que replica los argumentos de la historia social y económica. Dentro de este marco escribí libros y artículos sobre la educación y sobre las bibliotecas. Se desplazó el interés de la historia general hacia las apropiaciones, las prácticas, a lo que hace la gente en relación con los textos, con muchas cosas que no se pueden medir, con una visión más vinculada con la comunidad, con el individuo, con la presencia. Lo que me interesó es la apropiación del texto literario, de la obra estética. Y cómo se relacionaba estos textos que tienen como fin la producción de un efecto estético con otras prácticas de la cultura escrita. El texto literario no está aislado de un tejido de prácticas que lo hacen posible. Y el texto literario no es sólo el diálogo entre el autor y el lector. También están el impresor, el editor y no se puede separar la obra como texto de la obra como objeto. De ahí la necesidad de pensar este proceso que conduce del sueño de una obra de la escritura manuscrita al proceso de publicación que involucra técnicas, lugares.

- En sus primeras lecturas, ¿cuáles eran los autores que lo deslumbraban?

Siempre me gustó leer teatro. Tengo una gran familiaridad con Molière. Mi trabajo sobre las distintas formas de publicación de los textos teatrales, el vínculo entre el escenario y la página. Siempre me interesaron los textos que en apariencia se dedican a una intriga, a una historia, a una fábula. De hecho son textos sobre la literatura, sobre los mecanismos de la escritura, la publicación y la lectura. Desde Cervantes hasta Borges y más en la lengua española que en otra, se transformó toda la escritura de invenciones de fábulas en una escritura sobre la "ficción". Para una historiador y para un lector anónimo es una fuerza cuando los dos niveles se entrecruzan. Contar una historia y contar la escritura de esta historia dentro del marco de qué es la literatura.

- ¿Qué cambios hubo en el abordaje teórico de los textos en relación con la década del 60 y el 70?

El marxismo o el psicoanálisis propusieron modelos de interpretación muy fuertes, inclusive para las obras literarias. Al mismo tiempo con exigencias más particulares en relación con la filología, con la bibliografía y con la tradición. Estos modelos parecían ahistóricos como el psicoanálisis o como demasiado históricos como ciertos usos del marxismo. Ahora existe la corriente de la práctica literaria sin rechazar, por el contrario, incorporando el aporte del psicoanálisis y el marxismo para tornar útil y pertinente y manejar dimensiones de estudio más elaboradas. Se incorporó esa efervescencia intelectual y lo que admiro mucho en la crítica que se dedica a Shakespeare o en la crítica que se dedica al Siglo de Oro es esa articulación entre saberes muy técnicos que permite decir cosas bien fundadas entre los textos. Sin olvidar que leer o interpretar un texto no puede ser únicamente un comentario erudito. El mundo de Shakespeare, el de Cervantes está muy alejado del nuestro. No escribían en una lengua que es la nuestra, no producían obras para un mundo social que es el nuestro, los lectores tenían capacidades e intereses que no son los nuestros. Una vez establecida esta distancia, la discontinuidad, la diferencia, es posible reflexionar sobre el porqué de su fuerza inspiradora. Leyéndolos nos leemos a nosotros mismos. Esa tensión dialéctica entre una discontinuidad reconocida históricamente y una presencia estética, intelectual, filosófica. Es el desafío de la crítica textual, literaria e histórica hoy en día.


Por Sergio Kisielewsky

Fuente: diario Página/12

Para saber de qué se ocupa Roger Chartier, se puede leer la reseña sobre el libro Cultura escrita, literatura e historia; Conversaciones con Roger Chartier en bazar americano

Video sobre texto de Cortázar

Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar,
pero piensa que es una crueldad inútil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz.
La flor piensa: "Es como una flor".

Cortázar, Julio. Historias de cronopios y de famas




Video de:
Eliana Marin valencia
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